La Corporación para el Desarrollo Turístico de Nuevo León invita a recorrer Bustamante, un oasis natural en el Estado, famoso por su gastronomía, Grutas de Bustamante, el ojo de agua de San Lorenzo, el Cañón de Bustamante y Parque recreativo El Molino, el lugar propicio para disfrutar de la tranquilidad rodeado de la naturaleza y hermosos paisajes que se conjuntan para dar paso a este maravilloso municipio.

Descubiertas en 1906 las Grutas de Bustamante se ubican a tan solo 6 kilómetros del centro histórico, sus sorprendentes alineaciones rocosas, las estalactitas y estalagmitas ofrecen al turista un recorrido espectacular, además de ser las únicas grutas de Latinoamérica 100 % accesibles. El recorrido lo puede realizar en silla de ruedas ya que cuenta con andadores en un mismo nivel.
Otro lugar impresionante es el Cañón de Bustamante un sitio natural de este municipio donde se pueden realizar diversas actividades al aire libre, como caminata, campismo y bicicleta de montaña, para los amantes del deporte extremo.
En el centro recreativo El Molino, los nogales y la sombra que estos brindan hacen una estancia familiar cómoda y fresca, el paraje La Alameda complementa este descanso con sus albercas, palapas, asadores, restaurante y juegos infantiles.

Sus artesanos elaboran productos hechos con latón y fibras vegetales, con las que se confeccionan sombreros y cestos de trenza de palmito. No puede faltar el famoso mezcal de Bustamante, pues ya se le conoce al municipio como un fabricante de esta bebida, el cual se elabora con técnicas de hace siglos.
El pan tradicional de Bustamante es la semita un deleite al paladar pues se hornea a la antigua, con hornos de adobe además podrás encontrar gran variedad de pan como: polkas y empanadas de nuez.


Más historias
MÁS DE 6 MIL 500 PERSONAS CELEBRARON EL DÍA DE LAS MADRES CON LILA DOWNS EN LA UTOPÍA AZCAPOTZALCO
CELEBRA FERIA DE LOS MUSEOS DEL CENTRO HISTÓRICO SU 4ª EDICIÓN CON DIVERSAS ACTIVIDADES ARTÍSTICAS, CULTURALES Y COMUNITARIAS EN EL MONUMENTO A LA REVOLUCIÓN
Materiales Balísticos bajo la lupa: El riesgo de creer en un blindaje que no protege